Ahora sí que sí. Ya sé que he amagado alguna vez que otra con cerrar el diario, pero esta vez va en serio. Todo tiene su momento y el del Diario de Logansan ha concluido. Da pena, porque el mes que viene haría dos años de esto... pero qué queréis que os diga... lo más sincero que puedo decir para explicar el cierre es que no me apetece seguir con él. Y cuando me obligo a mí mismo... pues al final se acaba notando. Actualizo cada mil años, paso de puntillas por las cosas o lo cuento deprisa y corriendo, sin interés, meto más fotos que antes y menos texto... en fin, que me da una pereza total.
El otro día hablando con un amigo, le decía que cerraría el Diario porque últimamente no tenía nada que contar. Y no es eso tampoco. En realidad sí que tengo cosas que contar, pero para mí este medio ha dejado de ser válido. A mis amigos ya les cuento mi vida tomando un café, con una caña, por teléfono o por correo electrónico. Para escribir y contarme cosas a mí mismo, ya tengo mis papelajos y mis seudo diarios a boli. Y mi trabajo, que ahí también escribo que da gusto.
Pero no os dejo sin lecturas para animar los ratos muertos en el trabajo, eh?? Y si no, mirad todos los enlaces que hay por ahí abajo, a la izquierda. Todos ellos tienen siempre cosas importantes que contar o, cuanto menos, divertidas y originales, así que no les perdáis de vista.
En fin, que ha sido un placer escribir este Diario porque me lo he pasado en grande. Gracias al blog he conocido a algunas personas muy importantes para mí o he profundizado en mi amistad con gente con la que estaba distanciado. Espero que ahora todo eso no se pierda.
Y así, en general, pues claro, que ha sido un grandísimo placer compartir dos años de mi vida con vosotros, mis lectores, os conozca o no, y que podemos seguir en contacto por mail (logansan@lycos.es) o por los cauces tradicionales.
Gracias por leerme y, en algunos casos, mimarme y quererme.
El hecho de que las fiestas hayan caído justo en fin de semana no ha servido más que para descentrarnos a todos un poco. Acabas tan cansado de comer, de platos y vasos parriba y pabajo, familia... que llega la noche y te quedan fuerzas para poco más. Vamos, yo al menos, a las cinco me he retirado viernes y sábado. Será que me estoy haciendo mayor.
Y nada, un año más, llevo un mes echando pestes de las navidades, echándome las manos a la cabeza, diciendo que qué horror, pero al final siempre me lo acabo pasando fenomenal.
Las dos semanas posteriores a mis vacaciones londinenses han tenido un poco de todo. Bueno y malo, como siempre. Pero en general las buenas noticias han sido la tónica general. Para empezar mi estatus de trabajador ha mejorado: ya soy indefinido, con sueldo medio decente -a uno siempre le parece todo poco- y puedo afirmar con orgullo que estoy dentro del sistema: ya puedo meterme en un piso, pedir hipotecas y hacer declaraciones de la renta. El trabajo, en general, va bien, pero con nubes en el horizonte: hay un nuevo jefecillo en la oficina que quiere que hagamos viajecitos de empresa, juegos para fomentar la comunicación y chorradas similares exportadas de yanquilandia para que nos hagamos más amigos o yo no sé qué. Temblando estoy. Y nada, el resto, como cualquier empresa que se precie en estas fechas. Hicimos amigo invisible y me regalaron un dvd con los vídeos de bowie. Hicimos comida navideña, me emborraché y no comí nada.
Estos días también hemos celebrado el cumpleaños de mi abuelita (89, ue!), el Faraón, Marrerito y Lore. Y más gente: siento los cumples que se me han olvidado, soy taaaan desastre! Uno de los días más divertidos de este diciembre fue cuando fuimos al cool Jorgín, Elvi, el Centollo, Javimedico y yo (ay, Faraón, si te hubieras quedado!)... La cena de Navidad con Víctor también fue lo mejor del mundo: hicimos canapés de ahumados y queso de cabra, guacamole de atún, ensalada de escarola y setas a la plancha. Ay, papi, cómo nos cuidamos! y además, todo en cinco minutos!! Y la cena de Navidad con mis amoricismos Nuri y Romi... jugando al trivial casi me muero de risa! Nos queda pendiente la fiesta de Año Nuevo de mediados de enero con toda la pandilla.
Y qué manera de comer estos días! Uf! El tradicional cordero asado con lombarda que hace mi madre y mis tías por Navidad! Esas doradas al horno... los patés, los quesos... ¡los dulces! Esto no se lo salta un gitano!
Por cierto, mis regalos de Navidad han sido unos estupendos jabones y un radiocassette con CD y mp3 estupendo, de estos en forma de huevo, que viene fenomenal para los viajes y para poner música en el cuarto de baño. Creo que en Reyes caerán la afeitadora eléctrica y la colonia. Yo al menos estoy haciendo campaña para que caigan, que me vienen estupendamente. Y los regalos que he hecho yo a la familia... gran éxito de crítica y público. Y aún tengo que comprar el regalo de Cris y los Reyes de Víctor.
Bueno, chicos, que mucho lío estos días, como supongo que os pasa a todos. Me despido hasta el año que viene, que tengo unas mini vacaciones. Aprovecharé para hacerme gafas nuevas (el otro día las tiré al suelo bailando en casa de Nuri), cambiar las libras que me sobraron, cortarme el pelo, ver exposiciones, quedar con los amigos, comprar los Reyes y hacer limpieza en la habitación. No sé si me va a dar tiempo a todo!
Feliz año nuevo y que los Reyes no os traigan carbón!
lunes, diciembre 20, 2004 Fin de las vacaciones en Londres. Ha sido una semana muy intensa, y a la vez muy corta, que se me ha pasado volando. Vuelta a Madrid, a trabajar, a los agobios diarios, al maremágnum navideño... aunque el regreso tiene su lado bueno: los arrumacos y cariñitos de los tuyos cuando vuelves. Ay, cuando ví a mi Cuquina!!! Pero si cada día está más enanita! Se le salía el corazón de su sitio al olerme de nuevo.
Contando el viaje me quedé por Birmingham. Pues nada, así fue, el lunes, como si fuese millonario o algo, me cogí un tren Virgin directo hacia la cuna de esa estrella emergente llamada Jamelia. Pensé que no me apañaría bien, acabaría en Edimburgo o algo, pero al final todo fue rápido y sencillo, y además con unas impagables vistas de la campiña de Westmidlands (hay muchos canales!). En la estación estaba Jorgín esperándome y nada más vernos nos dio supersubidón.
Enseguida nos pusimos al día de nuestros cotilleos y de nuestra vida sentimental, estuvimos de compras en GAP, comiendo ensaladas, visitamos el modernísimo espacio urbano apodado por unos servidores como 'La Chincheta' (Bullring, si no recuerdo mal, un mega centro comercial de luxury total)... vamos que nosotros en plan Samantha y Carrie, pero en Birmingham. Jorgín es Samantha, aunque antes era Charlotte. Descubrimos que los chicos más guapos de Extremo Oriente trabajan de dependientes en las tiendas de ropa de esta ciudad. Estaban, entre otros, Míster Ceilán del Sureste, Míster Extrarradio de Bombay y Míster Cabello Bonito de Pakistán Septentrional. Además, Jorgín guindó una revista para mostrarme lo fácil que era mangar en UK. Yo tomé buena nota y me pasé el resto de mis días en Londres practicando el arte del pequeño hurto.
Por la noche nos fuimos a Wolverhampton y tuve el placer de conocer a la comunidad cántabra de su residencia. Yo, como soy muy tímido, pues hablé poco, así que seguro que me tomaron como un sieso. Aunque él me presentó como el inventor de los -ismos. Claro, con esa responsabilidad, me entró el miedo escénico y me quedé supercallado todo el rato. El caso es que salimos a tomar unas pintas... creo que no había meado tanto en una noche como este verano en Asturias con la sidra.
Al día siguiente, nos levantamos para hacer un poco vida Wolverhampton: recorrer los centros comerciales, comer muffins en el Costa Café local, conocer el parque de los patos y de las ardillas asesinas, entrar en los sex-shops, mirar los calendarios oficiales de nuestros artistas favoritos... el caso es que nos dio la hora de comer y Jorgín me preparó un delicioso desayuno inglés para chuparse los dedos. A eso de las 5 cogí el tren de vuelta a Londres sabiendo que en apenas una semana nos volveríamos a ver.
Llegué a Greenwich y, como siempre, Helene había preparado una cena riquísima. Raquelilla era la que me había echado más de menos: me dijo que había dormido fatal sin mí. Un encanto. Rafa, mientras, recibía estupendas noticias laborales. Al día siguiente aprovechamos Raquelilla y yo para hacer nuestros últimos paseítos turísticos y comprar algunas chorraditas a la familia. Por la mañana estuvimos en la Tate Britain disfrutando de Turner y por la tarde paseamos por el Soho y Convent Garden. Durante el trayecto, guindé varios souvenirs y unas cuantas chocolatinas. Emoción en estado puro, vamos. También hice la típica visita a Harrods y me di cuenta de que todo es tan hortera que apesta -excepto, of course, la parte de comestibles-. A mí el lujo me la suda, de toda la vida.
Al día siguiente, tras las últimas compras en Greenwich, emprendimos el camino a Madrid. Primero tren a London Bridge, luego metro a Victoria, seguido de un incómodo trayecto en bus y avión desde Luton. Palizón. Este aeropuerto, además de tercermundista, está lleno de gente majísima o asquerosísima, no hay término medio. Decidí robar revistas, postales y bombones en una tienda del aeropuerto donde me trataron fatal. Tranquilos, mi cleptomanía no es preocupante. Sólo soy capaz de hacer estas tonterías fuera del país. Luego llego a mi patria y regresa mi absurdo sentido de la moral.
Eso fue, resumidísimamente hablando, mi viaje a Uk. Un país maravillosos gracias a sus calles plagadas de modelos de pasarela, magníficas celebridades (Robbie Williams, Paris Hilton, Kylie Minogue, Brian McFadden -lo que ha cambiado este chico, increíble-), estupenda música, compras insaciables e increíble variedad de guarradas hechas con chocolate y berries, muy subestimados en nuestro país.
miércoles, diciembre 15, 2004
Hoy tenía algo por ahí escrito de mi vuelta al trabajo y de la vida sin Pattis en el Halcón Milenario, de mi visita a Birmingham y aventuras con Jorgín, de mis últimos días en Londres y del cumple del Faraón... en fin de cosas que me están pasando ahora todas a mogollón, unas buenas y otras no tanto.
Circunstancias que palidecen respecto a las circunstancias de otros. Y es que hoy, cenando con mi madre, hemos visto los informativos. Y he escuchado la voz quebrada de Pilar Manjón y no he podido evitar ponerme a llorar. Menudos héroes tenemos ahí, en esas familias destrozadas, que apenas encuentran un micrófono para hablar del infierno por el que les están haciendo pasar los políticos, los periodistas y parte de la sociedad que se deja manipular por unos y otros con la puta Comisión de Investigación.
Manjón es una madre dolorida, cansada, exhausta de luchar contra la pesadilla del 11-M, pero eso no ha impedido que haya sido también contundente, sincera y demoledora, a pesar de que querían vetar su comparecencia. Sus palabras, hoy más que nunca, han sido necesarias, emocionantes y seguro que han despertado conciencias. Ha dicho muchas cosas, entre ellas algunas tan espeluznantes como que el día 14 fue a votar, sin tener el cadáver de su hijo. Y después de votar así, con esta tragedia, todavía tiene que ver por televisión a nuestros supuestos representantes, hacer continuos ejercicios de frivolización y ridiculización de la mayor tragedia terrorista vivida en nuestro país en ese circo que llaman Comisión de Investigación.
"Venimos a reprocharles como representantes del pueblo sus actitudes de aclamación, vítores en esta Comisión como si fuera un partido de fútbol. Se hablaba de pérdidas de seres humanos. ¿De qué se reían? ¿A qué jaleaban?"
Los políticos le han pedido disculpas. Pero todos sabemos que dentro de una semana se les habrán olvidado los llantos contenidos de una mujer que representa a 192 muertos y miles de familias deshechas. Menudo ejemplo eres para todos, Pilar Manjón. Qué valiente eres y qué suerte tenemos todos de haberte oído.
En fin, me vais a disculpar que hoy me haya puesto serio y un poco grandilocuente.
domingo, diciembre 05, 2004
Bueno, todo arreglado. Ya tengo la maleta conmigo. Victor Flyte tenia razon: suelen encontrar las maletas. Tambien tenian razon Helene y Rafa, y la chica de easyjet, pero joder, es que a mi nunca me habia pasado y lo que mas odio del mundo es la incertidumbre. No saber donde esta mi maleta... es mas de lo que puedo soportar; Ayer ya llamaron para decir que se habia quedado en Madrid (no es lista ni na mi maleta) y hoy nos la han traido a la casa. Con todo. Un poco arrugada la ropa, pero bueno.
Ayer me levante temprano para dar una vuelta. Fui a Lewisham, que es un barrio obrerete, en plan con negros. Decidi entrar en el centro comercial para comprar ropa interior y calcetines; aunque Rafa me habia dejado algo para ir tirando, preferi comprar por si las moscas. Compre cinco pares de calcetines y dos boxers horribles (nunca he tenido boxers, y como Rafa los usa, me parecio que podria ser una buena forma de heceme a la idea de como es la vida de un espanyol en Londres. Asi soy yo, con ideas de bombero (por cierto; por que existe esta expresion? los bomberos estan mas pirados que el resto o que?).
Despues de comer (pasta gratinada y crema de brocoli made in Helene), Helene, Raquel y yo nos dimos una vuelta por el otro barrio, Greenwich, que es como de gente blanca, moderna y universitaria. Ellos viven en un piso que esta entre medias de Lewisham y Greenwich. Y nada, fenomenal, todo lleno de tiendas estupendas, con ropa nueva y cara, y de segunda mano, mas asequible y muy bonita. Como necesitaba ropa para la noche (no queria abusar de Rafa y, de paso, tenia la excusa perfecta para comprar), me pille una camiseta y una americana.
Por la noche fuimos a Paddinton a un festivalillo de bandas que habia en un pub. Tom, un amigo de Rafa, tocaba y alla que fuimos. De las cuatro actuaciones solo me gustaron cuatro chicos (dos guitarras acusticas, piano, armonica y todos cantaban mas o menos), que hacian musica en plan pop, acustica; como los de Labrador pero con un punto teatral y de armonias vocales, con letras divertidisimas (no entendi todo, pero cuando no me enteraba la gente no paraba de reir). Tom tampoco estuvo mal, pero a mi el rollo kinks pues no. Los dos ultimos, para matarlos, unos seudo rocanrol gotico y otros greenday en malisimo. Bebimos varias botellas de vino y estabamos un poco cabezones... y con los nuevos blink 182 berreando... pues eso, nos acabaron echando.
Hoy he estado todo el dia paseando con Raquel por Candem (parecia el Rastro; todo eran espanyoles) y luego por Oxford St... Tomado pintas, comprando camisetas, alimentandonos con comida un poco insana y cotorreando sin parar. Acabamos de llegar y estamos muertos, asi que a descansar que manyana me voy a ver a Jorgin a Birmingham.
viernes, diciembre 03, 2004
Ya estoy en Londres. Ha sido uno de los peores viajes de mi vida. Supongo que con decir que he viajado con easyjet, digo todo. Han perdido my fucking maleta: con mis sempiternas adidas, mis maravillosos vaqueros diesel y toda mi bateria (perdon por las tildes) de ropa nueva y jerseys de Topman. He estado al borde del suicidio. Y mirando las condiciones de viaje, o encuentran mi baggage (rezad conmigo), o me jodo y me aguanto. Despues de ver a Rafa nos han ocurrido otra serie de infortunios (viajaba con Raquel; la hermana de Rafa, si no llega a ser por ella me da un colapso en el aeropuerto), pero al final hemos llegado a su casa, he visto a Helene, me he dado una ducha de gloria bendita y ahora vamos a cenar un delicioso pollo a la cerveza made in Helene. Manyana tendre mi maleta y todo habra sido una broma de mal gusto.
Jorgin, te llamare, hoy no tengo fuerzas para mas.